Del Adviento y la Navidad: obras de Victoria y Mouton

Primera Parte

Ecce Dominus Veniet (5v)

T. L. de Victoria
Alma Redemptoris Mater (8v)
T. L. de Victoria
Ave María (8v)

T. L. de Victoria

Ne Timeas María (4v)
T. L. de Victoria
Quam Pulchri Sunt (4v)
T. L. de Victoria
Segunda Parte
O Regem Caeli (4v)
T. L. de Victoria
O Magnum Mysterium (4v)

T. L. de Victoria

Quem vidistis, Pastores? (6v)

T. L. de Victoria

Hostis Herodes Impie (4v)
T. L. de Victoria
Magi Viderunt Stellam (4v)
T. L. de Victoria
Nesciens Mater (8v)

Jean Mouton

 

notas al programa

El programa que presenta para esta Navidad la “Capilla Renacentista” está compuesto por diez obras de Tomás Luis de Victoria (1548-1611) y una del compositor francés Jean Mouton (1459-1522), a modo de epílogo, que recorren el periodo litúrgico comprendido entre el Adviento y la Epifanía.

El concierto comienza con la antífona mariana Alma redemptoris mater, a 8 voces. Publicada por Victoria en 1581 en un libro que incluía otras obras dedicadas a la Virgen, la pieza, a dos coros de cuatro voces, toma como referencia la antífona gregoriana del mismo nombre, que, al igual que el texto, data del siglo XII.

También para el Adviento es la siguiente obra del programa: Ecce Dominus veniet, a 5 voces. El texto de este motete nos anuncia la venida de Dios sobre una nube deslumbrante, como profetiza Daniel en uno de sus sueños y recoge Mateo en su Evangelio. Fue publicado ya en el primer volumen impreso por Victoria, en 1572, a la edad de 24 años.

El motete Ave Maria a 8 voces era una de las obras más apreciadas por el propio Victoria, que lo publicó hasta en ocho ediciones entre 1572 y 1600. En esta pieza se produce un diálogo continuo entre los dos coros que anuncia una de las características de la música barroca posterior. Más aún, en la edición de 1600 Victoria añade otras cuatro voces para órgano, acercándose en mayor medida a ese Barroco incipiente. El texto, para la Anunciación, recoge las palabras de Gabriel a la Virgen.

La continuación de estas palabras según el texto de Lucas es lo que encontramos en el siguiente motete: Ne timeas Maria, que también formaba parte de la primera colección de motetes publicada por Victoria en 1572 en Venecia. Las palabras del ángel están inspiradas en varios pasajes del Antiguo Testamento, particularmente en Isaías.

Para la fiesta de la Concepción de María Victoria compuso Quam pulchri sunt, sobre un hermoso texto tomado del Cantar de los Cantares (colección de cantos con el amor como tema común, incluido entre los libros de la Biblia ). Al igual que las piezas precedentes, se publicó en 1572.

O Regem caeli es un motete para el día de Navidad. Esta obra está escrita para cuatro voces agudas, algo poco frecuente en la música de Victoria (y más habitual en otro español de la época: Francisco Guerrero). También formó parte del libro de motetes de 1572, aunque al igual que las otras piezas, fue publicado varias veces más por el propio Victoria.

También para el día de Navidad es Quem vidistis, pastores, a 6 voces en dos partes. En ellas, Victoria combina un ritmo binario, más pausado, coincidiendo con el texto en segunda persona (¿qué vísteis pastores?) y el ritmo ternario más alegre en la respuesta en primera persona (vimos a un recién nacido…). Existen numerosas versiones de este motete además de la de Victoria, lo cual le convierte en uno de los textos navideños más utilizado por los compositores de todas las épocas. La versión que nos ocupa fue publicada por primera vez en 1572.

O magnum mysterium es una de las obras más conocidas de Victoria, y como la anterior, una de las más utilizadas a lo largo de la historia de la música. También es una de las obras más interpretadas de Victoria. Fue impreso en 1572 junto a la mayoría de los motetes de este programa, dentro del primer libro de motetes de Victoria, dedicado a su protector en Roma, el cardenal Truchsess. Resulta asombrosa la calidad y maestría que Victoria alcanza ya en esta su primera publicación, en una fecha en la que, recordemos, contaba tan sólo 24 años.

Hostis Herodes impie es un himno del siglo V escrito por el poeta latino Caelius Sedulius. Forma parte de un poema más largo de 23 estrofas que comienzan por cada una de las letras del alfabeto (en su orden). Es un himno para el día 6 de enero (epifanía) que ya se cantaba en la liturgia mozárabe: in festo apparitionis domini, literalmente la fiesta de la “aparición”, de la manifestación del Señor, que es lo que significa epifanía. En este caso es además una teofanía, una manifestación de la divinidad, que aparece en el texto bíblico en varias ocasiones. Fue impreso en 1581 en Roma.

Para la Epifanía es, igualmente, Magi viderunt stellam, que nos habla del episodio de los Reyes Magos narrado por Mateo. Éstos ofrecen al niño oro como símbolo de la Realeza, incienso como símbolo de la Divinidad y mirra como símbolo de la Pasión. Con la adoración de los magos se cumplen las profecías mesiánicas que nos hablan del homenaje de todos los pueblos al Dios de Israel.

Nesciens mate, a 8 voces, es la antífona que cierra nuestro programa. Se trata de un cuádruple cánon a la quinta que se produce sin interrupción de principio a fin: cuatro de las voces repiten en un intervalo de quinta las melodías entonadas por las cuatro voces restantes. La pieza es obra del francés Jean Mouton, un virtuoso de este tipo de escritura.

Tomás Luis de Victoria (1548-1611)

Tomás Luis de Victoria nació en Ávila hacia 1548, séptimo en una familia de once hermanos. En 1558 comenzó su formación musical como niño cantor de la catedral, de mano de los maestros Bernardino de Ribera primero, y Juan Navarro, después.

En 1565 Victoria es enviado a Roma para continuar sus estudios. Lo hará en el Collegium Germanicum , creado por Ignacio de Loyola. El Collegium Germanicum estaba bajo la protección de Felipe II y fundamentalmente, del Cardenal Otto von Truchsess, arzobispo de Augsburgo, que probablemente había conocido a Victoria a su paso por España en 1564. A los veinte o veintiún años Victoria, terminada su formación, deja el colegio germánico y obtiene su primer trabajo remunerado en Roma. Es contratado como cantor y organista en la iglesia aragonesa de Santa María di Monserrato.

1572 verá la publicación de su primer libro de motetes, dedicado al Cardenal Truchsess. En 1573 es nombrado maestro de capilla en el Seminario Romano, sustituyendo a Palestrina que había dejado el puesto a finales del 71. Además presta sus servicios en otra iglesia española, San Giacomo degli spagnoli, así como otras parroquias romanas.

Hacia 1578 se produce un cambio notable en la vida de Victoria pues abandona todas sus ocupaciones para formar parte de la comunidad fundada por San Felipe Neri, figura religiosa de primer orden, llamada la “Congregación del Oratorio”, en San Girolamo della Caritá. En ella permanecerá como capellán hasta 1585, en un ambiente de profunda espiritualidad que trasladará de manera evidente a sus obras.

Publicará seis colecciones en este tiempo, la última de ellas, el majestuoso Officium Hebdomadae Sanctae en el que los textos de la Semana Santa son puestos en polifonía por primera vez de manera casi completa formando una obra unitaria.

Parece que su regreso definitivo a España se produce en 1587. Lo hará como capellán de la emperatriz viuda María (hermana de Felipe II), retirada en el Convento de las Descalzas, en Madrid. En estos años la labor de Victoria como compositor se reduce en cuanto a la cantidad, limitándose a menudo a elaborar reediciones de sus obras anteriores. No podemos decir lo mismo de la calidad. La penúltima edición de Victoria es su Missae, Magnificat… de 1600, que nos presenta sus obras más “avanzadas”, imbuídas claramente de un espíritu barroco, con su escritura para dos o más coros, sus añadidos de órgano o sus incursiones en lo que, más tarde, será la tonalidad moderna (alejándose discretamente de los modos eclesiásticos vigentes hasta el momento).

En 1605 se imprime, también en Madrid, la última colección de Victoria. El Officium defunctorum, sex vocibus. La obra definitiva del abulense y para muchos la cumbre de toda su carrera. Desde este momento hasta su muerte, en 1611, sólo desempeñará el cargo de organista en el convento.

Jean Mouton (c. 1459-1522)  

Contemporáneo del gran maestro franco-flamenco Josquin Desprez, Jean Mouton nació en Haut-Wignes, cerca de Boulogne, hacia 1459. Pasó buena parte de su vida como maestro de los niños del coro en diversas catedrales francesas como Amiens y Grenoble. Estando en esta última ciudad se produjo la visita del Rey Luis XII, que, admirado de su música, le propuso formar parte de su corte. En 1513 se convirtió oficialmente en Maestro de Capilla del Rey, y a la muerte de éste pasó a serlo de su sucesor Francisco I.

El teórico de la primera mitad del XVI, Glareanus, alaba el estilo musical de Mouton, en el que la línea melódica fluye con facilidad ( facili fluentem filo cantum ): la melodía avanza sin grandes saltos y cuando éstos se dan, son casi siempre pequeños intervalos, incluso en el bajo.

Además de por sus excelentes motetes, Mouton es conocido por haber sido maestro del gran compositor Adrian Willaert, fundador de la escuela veneciana, estableciendo un vínculo entre ésta y la música franco-flamenca.